video
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OBERTURA

Blue – Zbigniew Preisner

(Un filme de Krzysztof Kielowski – Biem/Stemra)

DAÑO

Chances Are We Are Mad

His Name is Alive (“Home is in Your Head” – 4AD)

SED

As We Could Ever

His Name is Alive (Livonia – 4AD)

NIHILO

This Mortal Coil

Mr. Somewhere (Blood – 4AD)

QUIETUD

Enya

Watermark (Watermark – Wear)

DOSSIER

Marche Pour la Cérémonie des Turcs (J.B.Lully)

Tous le Matín du Monde – Alain Corneau (Audivis Valois)

Amantes y asesinos, vuelven.Siempre vuelven.

Ya se sabe demasiado mal de la pasión del mientras tanto. Poco se sabe del día después, de lo que queda una vez que el daño ya está depositado en el alma y corroe pocos a poco la luz de la mirada. Quise partir esta historia en el final, donde las demás suelen terminar. Aquí no se opta ni por la sangre, ni por la locura, ni el desenfreno ni la posisción fetal. Aquí el personaje se queda a ver qué pasa cuando la generalidad solo huye. Este es el comienzo del comienzo del viaje…

Un estado de extravío místico acompaña al personaje. Se sitúa en una agradable y horrible oscuridad. Luego abre los ojos y ve…

Luego la oscuridad nuevamente. Hasta que termina viendo a plena oscuridad del día.

Opté por pintar este video con la música que acompañó mis experiencias de entonces. “His name name is alive” Era una banda inglesa del prestigioso sello 4AD que se recuerda como un delicado y salvaje proyecto de música fina, triste y dulce. Gustaba en aquellos años paladear su elevado arte el que acompañaba esa extraña estación de paso llamada daño.

El ruido dulce de la sabiduría que grita en el corazón “!Tengo Sed”¡. “This Mortal Coil”, aquel producto que lideró Ivo Watts en los noventa (4AD) es para mi uno de los puntos mas elevados que ha tenido la vanguardia inglesa. “MR. SomeWere” de su trabajo “Blood” tiene la aristocracia de la melancolía sin lagrimas. Solo luz crepuscular… Como cuando arrecia la bella nada…

La hermosa Enya tenia para mi el arroyo de la mujer que se presiente en los sueños. Uno se recuesta de sus brazos y ella dice “Quieto, quieto, ya no busques mas… El corazón y el alma implosionan. El fin, el fin, todo comienza en el fin…

Quise dejar para el final Monsieur Sant Colombe, El portento anónimo del arte regio por excelencia. “Todas las mañanas del mundo”, notable film de Alan Comeau me sobrecogió de tal manera que no pude descansar hasta no ver finalizado mi modesto homenaje a un hombre que jamás transó su arte. Arte para el rey o arte para Dios. Hizo bien en elegir el segundo.

El gusano es sagrado, pues duerme una mariposa Dentro de él… Cuestión de fé. Pero esa es otra futura estación.